Armas y estilos (I)

Saliendo de la tónica habitual últimamente en el blog, esta entrada se pierde un poco en el terreno de las divagaciones y en el de las intenciones. Cuando me decidí a crear este blog me puse como una condición el no publicar por publicar sino solo hacerlo cuando tuviese algo interesante que compartir con aquellos que estuviesen interesados en este tema.

Me dije a mí mismo que no se convertiría en un blog de esos en los que la gente escribe una entrada periódicamente solo para mantener el nivel de visitas sino que intentaría mantener una cierta calidad. Del mismo modo me dije a mi mismo que intentaría no expresar aquí por escrito mis “comeduras de tarro” personales.

Pero mira, hoy voy a apartarme un poco de la norma y divagar un poco sobre un pensamiento mío generado, como casi siempre, por una conversación con alguien ajeno a este mundillo de la esgrima y/o recreación. Y como soy consciente de que mucha gente que se acerca a un tema por primera vez busca información por internet, quizá el que yo suelte aquí una parrafada sobre esto ayude a alguien en el futuro a, cuando se inicia en esto, tener alguna idea un poco más clara.

Hoy en día cuando hablamos de “esgrima antigua” a una gran parte de la gente se le va de forma automática la mente a dos tipos de esgrima: la medieval y la de espada ropera, y de ahí pasamos a la visión (por lo general) de una espada de mano y media y de una espada ropera. Lo sé de primera mano (me ocurrió a mí), lo sé de segunda mano (le ocurrió a gente que conozco) y hasta lo sé de tercera mano (le ha ocurrido a gente de la que me han hablado). Esto no es “justo” por muchos motivos, el principal que se me ocurre es que a lo largo de la historia han pasado por las manos del hombre una multitud de armas distintas a lo largo de épocas diversas, y si limitamos el término “esgrima antigua” a dos épocas estaremos realizando una distinción falsa históricamente hablando.

Hoy en día, incluso aquí en España (que en este tema andamos un poco al remolque de otros países) tenemos grupos de recreación de diversas épocas históricas, desde la Grecia antigua hasta la época Napoleónica. Desconozco en cuantos de ellos se hace un esfuerzo real de reconstrucción de estilos de combate “de época”, pero sí que sé que en algunos de ellos el esfuerzo es firme. Eso también es Esgrima Antigua. Si alguien está interesado en este tema, ya sea desde el punto de la recreación o desde el más combativo, en este mismo blog hay una página con enlaces a asociaciones (en la que pronto añadiré enlaces sobre recreación napoleónica).

 Ahora pasemos a las armas.

Supongamos que alguien se acerca a un grupo de recreación y/o sala de armas de esgrima antigua. Todos los que estamos en esto sabemos que hay excepciones, todos sabemos que hay gente haciendo magníficos trabajos con otras armas, pero a la hora de la verdad lo más probable es que las posibilidades estén limitadas a ropera y mano y media.

En lo que a la ropera respecta esto es lógico, era el arma imperante (por decirlo de algún modo) en su época, y además también se estudia la conjunción daga+ropera, e incluso hay gente que practica capa+ropera. Lógico.

Sin embargo, cuando entramos en el terreno de la esgrima medieval la cuestión de las armas ya es otro cantar. Y ¡ojo!, no tengo nada en contra de la espada de mano y media. Me gusta. Mucho. Pero personalmente echo de menos que se practique de forma más extensa y menos puntual el combate con espada de una mano+escudo, una mano+broquel, daga, daga+broquel…

Que sí, que lo sé, hay muchos motivos por los cuales practicar con la espada de mano y media y otros muchos por los cuales el estudio de espada de una mano y escudo (no broquel, escudo) es más complejo y especulativo. A poco que uno se haya metido en el mundo de la Esgrima Antigua se hacen visibles esas razones… pero lo hecho en falta. Sobre el estilo una mano+broquel hay un manual estupendo Medieval Sword & Shield: The Combat System of Royal Armouries MS I.33 del que hay una pequeña referencia en la página de libros de este blog.

Sobre la daga ya hablaré en “Armas y estilos (y II)”.

Todo esto, esforzado lector que has llegado hasta este punto del post, tiene un gran problema del que soy consciente: aquí en España, por lo general, los grupos son pequeños y cuantas más armas se estudien más hay que dividir el tiempo del que se dispone, tanto para estudio como para práctica, y del esfuerzo que se dedica a ello; y esto como ya dije en una entrada anterior es, al fin y al cabo, un arte marcial que requiere una cierta concentración y dedicación para progresar en su práctica y un mucho de estudio en muchos casos para progresar en su conocimiento.

No te aburro, ni embrollo más (que me parece que al profano poco habré aclarado después de todo) con esta divagación autocontestada. Que pases un buen día.

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3 comentarios

  1. “postear” = publicar

    ¿Para qué buscar cosas raras?

  2. Pues sí, mira, lo mejor lo más sencillo. Hago el cambio pero ya.

  3. Estamos ante varios grandes problemas:

    El primero, la ausencia de material “moderno” (interpretaciones y estudios) en nuestra lengua. ¿Qué hay de ropera? Pous Cuveres y… ¿Y de medieval? Pues sólo hay traducciones, pero el que dedica el tiempo y el esfuerzo, lo hace orientado sobre todo a la mano y media. Ahí está la magnífica versión bilingüe y multiversión del Flos de Leonardo Danieluz (que me hizo replantearme todo lo que “sabía” de este maestro), que sólo se centra en mano y media, dejando aparte el combate desarmado, daga, bastón, hacha de armas y todo lo que va a caballo (hablo de memoria).

    Sencillamente, la ausencia de material sobre espada y escudo, la combinación “básica” de espada, o de espada sola, hace que tengas que meterte en especulaciones, y teorías, y que inevitablemente, tengas que haber alcanzado cierta “maestría” del material conocido para ponerte a ello. Y las interpretaciones, siempre parten de una base y unas suposiciones que suelen envejecer rápido, demasiado para un libro. Los dos libros de “medieval swordship” y “renaissance swordship” eran lo mejor en su momento, pero hoy en día hay cosas que no puedes leerlas sin sonrojarte.

    Y si me tercias, más hecho en falta escudo y lanza…pero la cuestión del “glamour” tenderá siempre hacia la espada. El hacha de armas, lo que sí llevaban a las batallas o a los duelos para combatir con arnés completo a pie, sigue estando ignorado, y eso que es mil veces mejor “abrelatas” que cualquier manoymedia…

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